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Raton hocicudo

Su puerta de acceso al mundo de la Agronomia 

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Mutilaciones, informe sobre las razones técnicas por las

cuales no fue el ratón hocicudo rojizo

 Por el Ing. Augusto Piazza

Las informaciones vertidas sobre la actividad del ratón hocicudo rojizo adolecen de consideraciones fundamentales basadas en conocimientos agronómicos mínimos.

 

[Ni el chupacabra, ni los enanitos verdes, ni la luz mala, ni siquiera una secta satánica. La voracidad del hocicudo rojizo, un ratón que habita en el campo argentino, ayudado por el zorro pampeano y probablemente los gaviotones, fue la principal responsable del misterioso caso de las vacas mutiladas. O al menos a esta conclusión llegaron en el Senasa y la Universidad Nacional del Centro (Tandil), que estudiaron treinta casos.

Desequilibrio ecológico
Es -dijeron los veterinarios- uno de los depredadores que más proliferaron los últimos tiempos. Y esto se debería a que el uso masivo de herbicidas o agroquímicos habrían aniquilado sus principales alimentos: lombrices e insectos.
 “Es indudable que existieron una serie de factores ambientales, de manejo y producción, que impactan de diferentes maneras en el ecosistema, con desequilibrio entre especies y en los hábitos de las mismas”, dice el informe oficial.]

 

Según las autoridades, los culpables del cambio de hábito del roedor, fueron las aplicaciones de sustancias químicas para el manejo de distintas adversidades, los agroquímicos destruyeron la población de insectos y lombrices; motivo por el cual atacan a animales muertos.

 

Consideraciones

 

1-     todos los antecedentes locales citan al micro-roedor exclusivamente en la Reserva Otamendi del Delta, de hábitos nocturnos “muy difícil de ver”.

2-     El peso del roedor adulto promedio es de 100 gramos. Si tenemos en cuenta que para alimentarse consume el 10 % de su peso, cada adulto necesitaría 10 gr diarios para sobrevivir.

3-     La mayoría de los animales mutilados fueron vacunos, por ende, se encuentran en pasturas naturales y / o praderas sembradas o artificiales.

4-     Las zonas donde aparecieron las mutilaciones del ganado, en muchos casos, se encuentran muy distanciadas entre sí.

5-     Se denunciaron tres casos en distintas especies, caballo, guanaco y jabalí.

6-     Según los testimonios, los animales mutilados aparecieron de un día para otro. Además de la gran cantidad de agua faltante de distintos reservorios, en algunos casos.

7-     Los restos de animales no se descomponen y según testimonios no sirven de alimento posteriormente a carroñeros de distintos tipos.

 

Desarrollo

 

Si aceptáramos la hipótesis del ataque de roedores deberíamos considerar los siguientes puntos.

 

1-          Los animales mutilados deberían ser exclusivamente vacunos o equinos, dado que su cambio de dieta alimentaría sería exclusivamente por el uso de agroquímicos, lo que indicaría que son pasturas no naturales, si, sembradas por el hombre y en las cuales se realiza un manejo sanitario.

2-          Quien conoce dicho manejo sanitario de la pastura, tiene en cuenta el reducido ataque que sufre de distintas adversidades y que si dicha pastura se encuentra en tratamiento, dependiendo del producto, no debe ser consumida por animales en mantenimiento o en engorde. Además si fueran exclusivamente insecticidas, por el modo de acción de los mismos y su especificidad, podríamos considerar que pueden afectar en mayor o menor medida a la población de insectos benéficos, pero no a las lombrices dado que la cobertura foliar reduciría en cantidades considerables los residuos en el suelo. Además que en invierno la población de insectos es menor.

3-          Conociendo el manejo de los rodeos y la época del año, en la cual aparecieron las mutilaciones. Si tenemos en cuenta que según los testimonios fueron durante la noche, existe una práctica común y fundamentada técnicamente, en la cual los productores no dejan a los animales sueltos en pasturas artificiales para evitar la degradación del alimento, el excesivo pisoteo y la gran cantidad de deposiciones. Incluyendo además, a las lluvias, típicas en este momento del año, las praderas naturales soportan mejor a los animales en condiciones adversas. Esas zonas de campos naturales existen comúnmente en cualquier rodeo en Argentina, y allí no se aplican agroquímicos, por ende, son reservorios de insectos y lombrices.

4-          Con respecto al hábito alimenticio de los roedores, si fuera exclusivamente insectos y lombrices, encontraría mayor disposición en zonas arboladas o sin manejo agronómico de ningún tipo. En caso contrario necesitaría grandes superficie y movimientos de lugares para su alimentación. Lo que se contradice con los antecedentes nacionales. De todas formas, los grupos familiares estarían muy distanciados para satisfacer sus necesidades de alimentos en bastas superficies.

El peso mínimo de los órganos faltantes de los animales, es aproximadamente de dos kilos, para lo cual necesitaríamos doscientos ratones adultos para consumir durante una noche toda esa cantidad de carne; evidentemente deberían regresar durante varios días alimentarse pero aparentemente no es así.

Desde el lugar de la aparición hasta otro caso denunciado, existen grandes distancias, durante las cuales aparentemente no se alimentarían. Además, si son de hábito nocturnos, se incrementaría mucho más el tiempo de viaje.

Por otro lado, en algún momento, alguien debería haber visto un grupo de numerosos ratones recorriendo los campos, caminos, rutas o escondidos en lugares destacados dado la cantidad.

 

No se ha tomado en cuenta la importancia de dos de las otras especies mutiladas como el jabalí y el guanaco; cuyos hábitos en zonas no cultivadas implicarían serias dudas con respecto al uso de sustancias químicas en áreas naturales y la supuesta muerte de lombrices e insectos.

 

 

Consideraciones finales

Resulta dudoso responsabilizar al ataque de este roedor las mutilaciones ocurridas, debido a las consideraciones vertidas, en particular que dicho animal debe alimentarse diariamente y en pequeñas superficies, siendo imposible recorrer distancias tan grandes y con tantos días sin alimentarse.

Debería hacerse una evaluación técnica de las poblaciones de lombrices y de insectos, de cada predio donde se encontraron los animales mutilados.

Existiendo zonas sin cultivo, tan extensas en nuestro país, inclusive las banquinas, vías férreas, etc., no se justificaría la invasión a zonas de laboreo. Inclusive los últimos años se han incrementado las poblaciones de fauna autóctona, fácilmente observable por la cantidad de aves y roedores que se encuentran en predios abandonados por distintas causas; lo cual se contradice con el daño al medio.

Debe incrementarse el estudio del material científico y técnico del manejo sanitario de las pasturas, del manejo de las pasturas y del ganado, del ciclo biológico del ratón hocicudo, hábitat y sus costumbres alimenticias, las buenas prácticas agronómicas y la ecotoxicología referida en este caso particular al riesgo de la utilización de fitosanitarios.

 

Conclusión

De acuerdo sobre uno de los puntos vertidos por el SENASA “no se trata de mutilaciones provocadas por personas”; pero tampoco por avispas carnívoras y menos por los ratones hocicudos rojizos.  Por ende, no se trata de ningún desequilibrio ecológico provocado por las buenas prácticas agronómicas.

Hasta la fecha ninguna de las respuestas supuestamente técnicas o exotéricas aclara los hechos. Por ende podría ser clasificada como “sin explicación aparente”, hasta que estudios profundos y serios sean realizados.

 

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Última modificación: 21 de agosto de 2003